
ORACIÓN :
Oh Jesús, Rey y Señor de la Iglesia:
renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional
a tu Vicario en la tierra, el Papa.
En él tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto
que debemos seguir en medio de la desorientación,
la inquietud y el desasosiego.
Creo firmemente que por medio de él tú nos gobiernas,
enseñas y santificas, y bajo su cayado
formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica.
Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas.
Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu,
defiéndelo de las calumnias y de la maldad.
Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia,
y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida,
firme en el creer y en el obrar,
y sea así el instrumento de tu redención.
Así sea.