domingo, 14 de mayo de 2006

Versos de juventud...


El vuelo del pelícano

Si existiera un alma así,
que brotase a los pies de quienes sufren, que tomase el cáliz y fuese a apagar la sed de aquellos que anhelan el pan y la sangre del Señor.
Si existiera un alma así,
que brotase a los pies de quienes sufren en los negros crucifijos de los martirios con la llama de la vela,
un alma así que confesara el dolor del mundo, que cargase con el peso de la desgracia
y alargase la mano hacia el amor de las manos crucificadas.

Karol Wojtyla
(S.S. Juan Pablo II)