martes, 13 de mayo de 2008

Invocación al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,
y envía desde el cielo un Rayo de tu Luz.

Ven, Padre de los pobres,

ven dador de los dones,
ven, luz de los corazones.

Consolador magnífico,
dulce huésped del alma,
suave alivio,
descanso en la fatiga,
brisa en el ardiente estío,
consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima,
llena lo más íntimo
de los corazones de tus fieles!
Sin tu ayuda,
nada hay en el hombre,
nada que sea bueno.

Lava lo que está sucio,
riega lo que está seco,
sana lo que está enfermo,
doblega lo que está rígido,
calienta lo que está frío,
endereza lo que está desviado.

Concede a tus fieles que en ti confían
tus sagrados dones.
Dales el premio de la virtud,
dales el fuero de la salvación,
dales la felicidad eterna.

Amén. Aleluya, Aleluya.

V/ Envía tu espíritu Señor,
y será una nueva creación.
R/ Y renovarás la faz de la tierra.